San Ignacio de Loyola

St. Ignatius de LoyolaLas primeras escenas de Healing sumergen al espectador en una breve y a la vez emotiva evocación de la vida y obra de San Ignacio de Loyola, fundador de la orden de los jesuitas y patrón del centro de curación que lleva su nombre. Durante su ministerio Ignacio de Loyola viajó intensamente y realizó curaciones milagrosas, pero también hubo de sufrir persecución y padecimientos físicos por sus creencias espirituales. Cinco siglos más tarde, João Teixeira de Faria – Juan de Dios – sería igualmente víctima de abusos y malos tratos al trasladarse de una localidad a otra para dispensar curación a los enfermos.

Ignacio de Loyola fue un caballero español proveniente de una familia noble. Su valentía y su modo particular de guiar a las personas le merecieron los honores del Duque de Nájera, uno de los más reconocidos guerreros y aristócratas de España de su tiempo. En 1521 y durante la Batalla de Pamplona Ignacio resultó gravemente herido en su pierna derecha por una bala de cañón. Durante su convalecencia y después de haber padecido varias operaciones extremadamente dolorosas, se concentró en la lectura de De Vita Christi (la Vida de Jesucristo), una obra teológica significativa de Ludolfo de Sajonia. Este tratado preconiza el ejercicio de la meditación como una forma de plegaria e influiría profundamente a Ignacio en su obra Ejercicios Espirituales.

Posteriormente se dedicó al estudio de la hagiografía o santoral, la vida de los santos. Tras su propia curación, el antiguo guerrero inició una peregrinación al Monasterio de Montserrat. Como señal de su completa conversión religiosa depositó su espada terrenal sobre el altar de la Santa Virgen e hizo votos de abnegación comprometiéndose a vivir como un asceta de la fe.

Ignacio se retiró a una cueva de Manresa en Cataluña, donde pasó meses en oración y contemplación para elevar su entendimiento espiritual. A continuación emprendió una nueva peregrinación a la Tierra Santa, dependiendo como San Francisco de la caridad del prójimo para alimentarse y pernoctar a lo largo de su camino.

Tras regresar a España, se detuvo en Paris para estudiar en el Collège de Montaigu. Allí conocería a los seis compañeros con los que posteriormente fundaría la Compañía de Jesús. Con el cargo de Superior General Ignacio estableció las reglas de obediencia estricta y de prácticas meditativas inspiradas en De Vita Christi, unas normas que denominaría la contemplación simple. La orden sería posteriormente reconocida por el Papa. Ignacio y sus seguidores fueron admitidos en el clero y la Compañía de Jesús – ya apodados los jesuitas – comenzaron a extenderse por todo el mundo.
San Ignacio es venerado por innumerables personas por su integridad espiritual y devoción a las enseñanzas iluminantes de Jesucristo. Estas mismas cualidades emanan de las secuencias iniciales y finales del film Healing, en unas escenas de gran impacto.